El Oviedo llega a la jornada 2 con cinco derrotas seguidas. El Leganés visita el Carlos Tartiere sin conocer la derrota en sus últimos cinco encuentros.
El arranque carbayón es una crisis abierta. Cinco derrotas consecutivas han dejado al equipo en zona de descenso, sin goles a favor y con la moral por los suelos. La afición presiona, el vestuario busca reacciones, pero los números son implacables: cero puntos, cero confianza.
El Leganés ha firmado tres victorias en su racha de cinco partidos sin perder. La solidez pepinera se apoya en una defensa ordenada y un mediocampo que controla los tiempos. El equipo madrileño llega con la tranquilidad que da el buen momento, sabiendo que puede aprovechar la debilidad rival.
El partido se decide en el estado anímico. La confianza visitante choca contra el hundimiento local. El Oviedo necesita un milagro; el Leganés, solo mantener su ritmo para llevarse el botín.